Antes de elegir un sistema, vale la pena entender cómo funciona. Acá explicamos las diferencias clave entre los tipos de instalación y qué hace cada componente dentro de una solución solar.
La primera decisión al diseñar un sistema solar es si va a estar conectado a la red eléctrica o va a funcionar de forma completamente autónoma.
El sistema genera energía solar durante el día y la inyecta directamente al consumo del hogar. Cuando la generación supera el consumo, el excedente va a la red eléctrica. Cuando no hay sol suficiente, la red cubre la diferencia. No requiere baterías, lo que lo hace más económico.
El sistema genera, almacena y gestiona su propia energía sin depender de la red eléctrica. Los paneles cargan un banco de baterías durante el día, y esa energía almacenada alimenta el hogar de noche o en días nublados. Requiere un diseño preciso para garantizar autonomía real.
Cada instalación solar es un sistema integrado. Conocer qué hace cada pieza ayuda a entender por qué el dimensionamiento correcto importa tanto como la calidad de los equipos.
Convierten la radiación solar en corriente continua (CC). Los paneles monocristalinos son los más eficientes y duraderos del mercado. La potencia se mide en vatios pico (Wp) y su rendimiento depende de la orientación, inclinación y temperatura.
Convierte la corriente continua de los paneles en corriente alterna (CA) utilizable en el hogar. Los inversores híbridos también gestionan la carga y descarga de baterías y permiten el monitoreo en tiempo real desde una app.
Almacenan la energía generada para usarla cuando no hay sol. Las baterías de litio LiFePO4 son la tecnología más avanzada: más ciclos de vida (hasta 6000), mayor profundidad de descarga y menor mantenimiento que las tradicionales de plomo-ácido.
El regulador de carga MPPT (Maximum Power Point Tracking) maximiza la energía extraída de los paneles en todo momento, adaptándose a las variaciones de luz durante el día. Es esencial en sistemas off-grid para proteger las baterías.
La estructura de aluminio anodizado fija los paneles en la orientación e inclinación óptima según la ubicación geográfica. Debe resistir viento, lluvia y humedad. En la zona del delta es especialmente importante su resistencia a la corrosión.
Los inversores modernos incluyen conectividad WiFi y apps móviles que muestran en tiempo real cuánta energía se genera, cuánta se consume, el estado de las baterías y el historial de producción. Permite detectar fallas antes de que sean un problema.
Cada caso es distinto. Hacemos el relevamiento, calculamos tu consumo real y te recomendamos la solución que más te conviene. Sin compromiso.